La Federaci\xf3n Gallente no retrocede ante imperios que pretenden dictar el destino de la humanidad. Mientras los Amarr esconden su tiran\xeda tras dogmas y cadenas, nuestras flotas avanzan con la determinaci\xf3n de quienes luchan por algo m\xe1s grande que un trono o un \xeddolo: la libertad misma.
En cada frente, en cada sistema disputado, vemos la misma sombra dorada intentando extenderse. Y en cada ocasi\xf3n, la disipamos con fuego disciplinado y voluntad f\xe9rrea. No combatimos solo por nosotros; combatimos por todos aquellos que los Amarr reducir\xedan al silencio.
Nuestros pilotos no necesitan sermones. Necesitan objetivos. Y los Amarr nos los ofrecen en abundancia: sus doctrinas opresivas, sus flotas fan\xe1ticas, su arrogancia imperial. Cada nave amarriana que arde es un recordatorio de que la Federaci\xf3n no tolera tiranos, ni ahora ni jam\xe1s.
Somos Gallente. Somos la punta de lanza de la libertad. Y mientras exista un solo esclavo bajo la luz dorada, nuestras armas seguir\xe1n hablando.