"La guerra no es sobre qui\xe9n dispara primero, sino sobre qui\xe9n sobrevive para ver el \xfaltimo disparo."
En las fr\xedas y calculadas entra\xf1as del Estado Caldari, donde la lealtad se mide en beneficios y la traici\xf3n se firma con sangre, Maineras Hita aprendi\xf3 desde joven que la \xfanica constante en New Eden es el cambio. Criado en un mundo de contratos y \xf3rdenes inflexibles, r\xe1pidamente comprendi\xf3 que la obediencia ciega solo sirve para los que desean ser engranajes en una m\xe1quina m\xe1s grande. \xc9l quer\xeda algo m\xe1s. Algo que pudiera llamar suyo.
La Flota Carmes\xed se convirti\xf3 en su refugio y su fortaleza, un colectivo de mentes afiladas y manos firmes, donde la estrategia y la violencia van de la mano. Entre incursiones calculadas y cazas despiadadas, Maineras perfeccion\xf3 su arte en las sombras de los sistemas menos transitados, desmantelando a los incautos que osaban entrar en su territorio. No busca gloria, ni t\xedtulos. Solo el crujido inconfundible de una nave desintegr\xe1ndose bajo su fuego.
Pero incluso los guerreros m\xe1s letales deben adaptarse. Los vientos de New Eden han cambiado, y con ellos, La Flota Carmes\xed dej\xf3 atr\xe1s Sons of Bane, alineando su destino con Fraternity, sin perder su lugar en la maquinaria b\xe9lica de Winter Coalition. Algunos lo llaman estrategia, otros lo ven como supervivencia. Para Maineras, es simplemente otra fase en el gran juego de poder que define a New Eden.
No hay aliados eternos, ni enemigos inmortales. Solo aquellos lo suficientemente astutos para anticipar el pr\xf3ximo movimiento. Y Maineras Hita planea estar siempre un paso adelante.