Deja que esta se\xf1al marque el primer golpe contra el mundo mortal. Desde \xe9ste sello surgir\xe1 la perdici\xf3n de la humanidad, quienes, en su arrogancia, codiciaron empu\xf1ar nuestro fuego como suyo. Ciegamente construyeron sus reinos sobre conocimientos robados y vanidad. Ahora ser\xe1n consumidos por la llama que ellos tanto codiciaron. Deja que los ecos del destino resuenen de un conf\xedn a otro de este miserable mundo, que todo lo que vive pueda escucharlos... y se llene de desesperaci\xf3n.